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Obra Negra. Gráfica. Manuel Solís

Obra Negra

gráfica

Manuel Solís

 

Obra Negra de Manuel Solís, aborda el tema de la desaparición de las mujeres, una nefasta variante de la violencia de género, es un fenómeno global que crece con cifras alarmantes. La violencia humana es un lastre para el desarrollo social; dentro de todas sus formas destaca esta, en donde se victimiza solo por el hecho de ser mujer y los cuerpos son desaparecidos.

Manuel pone en evidencia con sus grabados, la fragilidad del cuerpo y del ser que lo habita, alude de manera clara y contundente, a dejar de creer que este fenómeno es 'normal' cuando escuchamos datos o estadística o cuando miramos imágenes en los medios de información.

No debemos normalizar el dolor por la desaparición de mujeres, es la propuesta de Solís, invita a crear empatía con el sufrimiento de las víctimas directas e indirectas, a partir de entender nuestra propia vulnerabilidad.

 

Presentamos la exposición de grabados, agrupados en series hechas con la técnica de Aguafuerte/aguatinta/Fierro sobre papel de algodón

 

La colaboración  entre Chez Xefo - Art Gallery, Ultramarinos, cultura y arte y el artista Manuel Solís, hace posible que presentemos esta exposición en el contexto del Día Internacional de la Mujer.

Rosa María López, comisaria

 

INAUGURACIÓN

sábado 20 de febrero, de 17 a 21 hr

PERMANENCIA

del 20 de febrero al 26 de marzo de 2021

LUGAR

Chez Xefo - Art Gallery

c/ Badajoz  46 Poblenou, 08005 Barcelona 

entrada libre con medidas sanitarias vigentes.

 

ACTIVIDAD EN MARZO

Proyección de cine/coloquio con tema violencia de género.

(consultar fecha y horario)

 

 

 Obra Negra. La desaparición de cuerpos

 

 Transgresión es la palabra clave en la obra de Manuel Solís. Su producción gráfica es un ejercicio constante de denuncia y rebeldía frente a la normalización de la violencia de género, pero al mismo tiempo es una exploración plástica y una evocación que problematiza en términos semióticos el rostro de la desaparición y la muerte.

Obra Negra es el título que define a este proyecto, que desde diversas perspectivas encara una práctica frecuente que transgrede de forma sistemática a las mujeres y a la sociedad en su conjunto. Alude desde lo mas profundo de su significado simbólico a la fragilidad de la existencia misma; fragilidad e impermanencia generada mediante actos de furia y discriminación. Esta serie muestra ser parte un proceso que evidencia, y desnuda el cuerpo de una vulnerabilidad social en constante agravamiento, que va más allá de lo brutal; edificando un “Imperio de lo atroz”.

Cada pieza es parte importante de una serie, que termina por conformar la totalidad de un discurso revelador y genérico, pero que a su vez, retrata una historia particular entre víctima y victimario, donde los protagonistas somos todos; una descripción singular, minuciosa y única del rastro de una transgresión, a la cual nadie debiera resultar indiferente.

El proceso creativo que este artista ejecuta con rigor técnico, refuerza los conceptos temáticos con toda intención. Echando mano del aguafuerte y aguatinta como medios calcográficos, incide la plancha matriz en perfecta analogía con los hechos violentos de la desaparición de cuerpos, que su quehacer artístico delata. El mordiente utilizado en el proceso, emula con crudeza la degradación de la tortura, desmembrando paso a paso la dermis de la superficie matricial.

La fragmentación de la imagen ratifica el desvanecimiento, terror y quebranto de las víctimas. El tratamiento formal construye paulatinamente un escenario que ineluctablemente culmina en la penumbra, la destrucción, en la nada.

El registro que la estampa nos otorga, acontece en diferentes momentos de la transgresión. El proceso entendido como huella, refiere con elocuencia al impacto permanente del suceso y se establece como memoria de un binomio de presencia-ausencia, que más allá de una reflexión, nos invita a la confrontación con nuestra propia identidad, participación y reconocimiento de los daños.

Toda transgresión pone en evidencia un acto de poder subversivo; en el tema en cuestión, un poder que además viola, atropella y perturba. La Obra Negra de Manuel Solís, es perturbadora, es incómoda, es brutal.

 

Mtro. Víctor Hugo Ríos Olmos

Taller de Producción e Investigación Gráfica Carlos Olachea FAD/UNAM.

Ciudad de México, 2019

 

 

Manuel Solís. Nace en la ciudad de México en 1985. Cursa la licenciatura de Artes Visuales en la Escuela Nacional de Artes Pláticas, ENAP-UNAM, (2004-2008). Con orientación en pintura y litografía. Estudia la Maestría en Artes Visuales en la Facultad de Artes y Diseño FAD-UNAM, (2014-2016). Realiza estancia de investigación en la Universidad Complutense de Madrid, España (2015-2016)

Actualmente cuenta con cuatro exposiciones individuales, “Sangre y lodo” Galería Liliput, (2019) “El imperio de lo atroz” Galería Luis Nishizawa, (2018). “Al Interior” Galería José Clemente Orozco, (2009). “Por el camino, paso a paso” en el Centro Nacional de las Artes, (2008).Es acreedor al primer premio en el “XXXV Encuentro Nacional de Arte Joven” (2015). Obtiene la Beca de Jóvenes Creadores del Fondo Nacional Para la Cultura y las Artes. FONCA (2011).

Cuenta con mas de cuarenta de exposiciones colectivas a nivel nacional e internacional en diferentes instituciones, ferias de arte, museos y galerías.

Su obra ha sido seleccionada en diversos certámenes como: la “XI Bienal Nacional Pintura y Grabado Alfredo Zalce”, (2018). 1ra. “Bienal Nacional de Autorretrato Rubén Herrera” (2017). “XVII Bienal de Pintura Rufino Tamayo” (2017). “XXXIV Encuentro Nacional de Arte Joven” (2014). Obtiene una doble Mención Honorífica en la “Quinta Muestra de Arte Grupo Reforma” (2012).

Desde 2010 colabora en múltiples proyectos de pintura mural, en museos, escuelas e instituciones de gobierno, los más representativos se encuentran en el Palacio del Poder Judicial de Toluca en el Edo. de México, para los festejos del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución Mexicana, (2010). En el Museo Nacional de Agricultura en la Universidad Autónoma Chapingo, México, (2011).